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Desarrollo5 min

¿Cuánta agua usa la inteligencia artificial?

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Camilo Pinzon
5 de abril de 2025
¿Cuánta agua usa la inteligencia artificial?

La inteligencia artificial ha revolucionado la forma en que interactuamos con la tecnología. Desde generar imágenes al estilo Ghibli hasta mantener conversaciones complejas, herramientas como ChatGPT están cada vez más presentes en nuestro día a día. Pero con su crecimiento, también han surgido preocupaciones legítimas sobre su impacto ambiental. Una de las más recientes: el consumo de agua para enfriar los servidores donde vive esta inteligencia.


¿Es realmente tan grave? ¿Cuánta agua se necesita? ¿Se puede reutilizar? En este artículo, vamos a desmitificar el tema y ponerlo en perspectiva.



¿Por qué la IA consume agua?


Los modelos de inteligencia artificial como ChatGPT funcionan gracias a potentes servidores que procesan enormes cantidades de datos. Estos servidores generan calor, y para mantenerlos a una temperatura adecuada, se necesita enfriamiento. Aquí es donde entra el agua: muchos centros de datos usan sistemas de enfriamiento que la requieren, ya sea de forma directa o indirecta.



¿Cuánta agua usa ChatGPT y la IA generativa?


Un estudio de 2023 estimó que entrenar GPT-3 consumió cerca de 700,000 litros de agua. Pero eso fue durante el entrenamiento inicial, que es un proceso único.

En cuanto al uso diario:


  1. Una conversación de 20 a 50 interacciones puede requerir 500 ml de agua (aproximadamente una botella).
  2. Generar una imagen con IA, que es mucho más demandante computacionalmente, podría usar aún más agua, aunque los datos exactos varían según la infraestructura.


Comparación con otras actividades cotidianas


Pongamos esto en perspectiva:

Actividad o producto Vs. Huella hídrica estimada


  1. Generar una imagen con IA -> 1–3 vasos de agua
  2. Taza de café (200 ml) -> ~130 litros
  3. Una hamburguesa -> ~2,400 litros
  4. Un par de jeans -> ~7,500 litros
  5. 1 búsqueda en Google -> ~0.3 litros


Como ves, aunque el impacto de la IA no es despreciable, está muy lejos del consumo asociado a alimentos o textiles. Pero el panorama cambia si millones de personas usan IA a diario.



¿El agua se pierde? ¿Se puede reutilizar?


Depende del sistema de enfriamiento:


  1. Torres de enfriamiento por evaporación: eficientes, pero el agua se pierde como vapor.
  2. Sistemas de circuito cerrado: el agua se recircula y se puede usar varias veces, requiriendo solo recargas ocasionales.
  3. Algunos centros incluso usan agua reciclada, aguas grises o implementan recolección de lluvia.


Además, empresas como Google y Microsoft han empezado a ubicar centros de datos en zonas con baja escasez hídrica y prometen usar 100% agua reciclada en el futuro cercano.



¿Entonces es o no es preocupante?


Sí y no.


A nivel individual, el impacto es mínimo. Pero a escala global, el crecimiento del uso de IA exige que las empresas sean cada vez más responsables y transparentes sobre cómo usan el agua y la energía. No se trata de dejar de usar IA, sino de exigir innovación sostenible.



Conclusión


La inteligencia artificial no es el monstruo ambiental que algunos temen, pero tampoco es neutra. Informarnos, entender los datos y ponerlos en contexto nos permite tomar decisiones más conscientes y exigir mejores prácticas.

Porque al final, la sostenibilidad también es una responsabilidad digital.